Personalmente, propongo a los papás que utilicen las respiraciones que aprendemos en clase, en distintas situaciones de la vida cotidiana. Los niños aprenden, que al respirar concientemente y con intención, logran tranquilizar la mente y asi, ver las cosas con mayor claridad. En varias oportunidades, los niños llegan a la clase sintièndose un tanto molestos, por algo que les dijeron y no les gustò, porque tuvieron una discusión con algun amiguito, o simplemente llegan cansados luego de un largo día. Ahí es cuando compruebo la gran efectividad de las técnicas de respiración. Los papás de mis alumnos, con solo preguntarles: “Cómo es la respiración del globo?/o del copo de nieve? O del conejo? O del leon o de la catarata?”. Seguramente recibirán una clase práctica de pranayama por parte de sus hijos. Practiquen y luego cuéntenme!!!
Mucha suerte!
Namasté,
Luciana
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